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6 nuevas exposiciones

Publicado el
24 de abril 2016

El Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA) comenzó con su primer ciclo de exposiciones 2016 a través de seis novedosas muestras que, como ya es de esperar, se articulan desde el vínculo entre el arte y la política.

Fue en 1971 cuando frente al escenario sociopolítico que se vivía en Chile, un grupo de intelectuales decidió convocar a artistas del mundo entero para que donaran obras en apoyo al gobierno de Salvador Allende, Presidente de Chile en ese entonces.
A partir de ese llamado, entre 1971 y 1973 se recibieron cerca de 600 obras entre pinturas, grabados, esculturas, dibujos y fotografías, como muestra solidaria frente al proyecto que se desarrollaba política y socialmente en el país.

Pero tras la llegada del Régimen Militar en 1973, todo debió someterse a un estado de pausa interrumpida. Durante el Golpe -para ser exactos en 1978-, la casa en la que se fundó el Museo se convirtió en un centro de operaciones de la CNI, y de hecho en el mismo sótano se instaló un sistema de espionaje telefónico, abierto hasta hoy. Por lo anterior, no fue sino hasta el año 1991 con la recuperación de la democracia, que el Museo reinauguró sus espacios como institución expositiva.

Desde entonces, el MSSA cuenta con una de las colecciones más representativas de una época histórica: hasta el día de hoy tiene a su favor más de dos mil obras. Y en cuanto a la serie de muestras que se exhiben durante el Primer Ciclo 2016, cabe decir que todas están basadas en la recreación de los principios fundacionales del Museo: Fraternidad, Arte y Política, además del vínculo con el arte moderno y las prácticas contemporáneas.

“Revólver”, Javier Rodríguez
Vincula disco de The Beatles y nacimiento del MIR.
La exposición de Javier Rodríguez utiliza el realismo fotográfico, la imagen de archivo, el cómic y un tipo de dibujo vinculado a una tradición gráfica/política latinoamericana, para producir una especie de pop ácido, oscuro y contingente en torno a dos relatos e imaginarios de 1965: el lanzamiento del disco Revolver de The Beatles y el surgimiento del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), entendidos estos como opciones distintas de mundo, que se ofrecían a mediados de la década.

Estos dos elementos centrales en la construcción del trabajo son cruzados por referencias a la publicidad y al espiritismo, otorgándoles, a los primeros, una atmósfera extraña, misteriosa y siniestra. Revólver, explica Rodríguez, “se nutre de una detallada visualidad que se debate entre el cómic y la tradición heredada del grabado, y rescata lo anacrónico del dibujo como una estrategia de resistencia dentro de la vorágine que nos ha planteado la cultura visual de los últimos años, y ante una sociedad hipertecnologizada e instrumental”.

“Pop Crítico”
Imaginarios paralelos en la Colección MSSA.
Con un lenguaje directo y crítico sobre la realidad, el pop aparece en la producción artística de los sesenta en distintas ciudades en el mundo, gatillado por el auge de la cultura de masas, las competencias tecnológicas e industriales insertas tanto en la vida pública como privada. Si bien sus referentes más conocidos se localizaron en Estados Unidos e Inglaterra, esta exposición, curada por Soledad García, reúne obras de artistas de la colección del Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA) que realizaron imaginarios paralelos fuera del eje anglosajón, en contextos tan diferentes como Brasil, Cuba, Polonia o Suecia, entre otros.

Sin brillo glamoroso ni complacencia frente a la realidad, el Pop críticoconvocado en esta muestra, presenta contradicciones como la crítica y el uso de estereotipos sociales, el debate sobre las consignas anti-imperialistas y sus representaciones panfletarias de persuasión popular, las iconografías repetitivas, míticas y absurdas en sus mensajes, y las temáticas propias de cada lugar, cruzadas por las efervescencias juveniles de aquellos años. Según explica la curadora, “estas obras resuenan, en sus visualidades y pensamientos, junto a los aires de tensiones y cambios que forjaron la fundación del Museo de la Solidaridad en los setenta en Chile. Son crónicas de una época de fuertes convicciones por actuar y gestar cambios en sus realidades”.

Los artistas que forman parte de la muestra son: José Luis Coomonte (España)/ Öyvind Fahlström (Brasil-Suecia)/ Gerard Fomanger (Francia)/ Beatriz González (Colombia)/ Eulalia Grau (España)/ Hans Karlewski (Suecia)/ Natalia Lach-Lachowicz (Polonia)/ Carol Law (Estados Unidos)/ Francisco Mariotti (Perú)/ Raúl Martínez (Cuba)/ Juan Rabascall (España)/ Bernard Rancillac (Francia)/ Taller 4 Rojo (Colombia)/ Claudio Tozzi (Brasil).

“Restitución y resistencia: Carl Andre, 1972-2015”
Por primera vez se exhibirá la desaparecida obra del artista estadounidense Carl Andre, uno de los que aceptó la invitación extendida por Dore Ashton, crítica de arte y miembro del Comité Internacional de Solidaridad Artística con Chile (CISAC), para donar al Museo de la Solidaridad en 1972.

Corría la década del 70 y Carl Andre ya era una figura consagrada y clave del arte minimalista, al cual el Museo Guggenheim de Nueva York había dedicado una gran exposición retrospectiva en 1970. En ese contexto, Andre donó 8 Leaden Ring, escultura realizada en 1970 y compuesta por ocho planchas de plomo, al Museo de la Solidaridad. Sin embargo la obra no llegó a destino. Por su peso no fue enviada en avión junto al primer grupo de piezas estadounidenses que arribó en octubre de 1972 (obras de Frank Stella y Adja Junkers, entre otros), sino que fue embarcada en abril de 1973 en el vapor Imperial con destino a Valparaíso junto a una escultura donada por el colombiano Eduardo Ramírez. Como museo no tenemos documentos que acrediten la llegada de esas obras y se presume que ambas se hallaban en la aduana del puerto al momento del golpe del 11 de septiembre, y desaparecieron o fueron robadas.

En 2014, Andre fue contactado por el MSSA en Nueva York y propuso que la obra fuese producida nuevamente para su incorporación en la colección y su encuentro con el pueblo chileno: “Estaría muy complacido de aportar a la restauración de los conceptos de libertad y democracia”. Para el artista, su obra fue destruida por el régimen dictatorial de Augusto Pinochet, y por ello la importancia simbólica de su restitución actual.

“Crónicas de Solidaridad y resistencia”, Colección MSSA
Esta nueva exposición considera las pinturas monumentales de los artistas Frank Stella y Kazuya Sakai que se exhibirá junto a una selección de obras producidas entre los años1969 y 1976, representativas de los principales estilos artísticos y temáticas abordadas por los artistas donantes del museo durante sus dos periodos fundacionales. Joan Miró también tendrá cabida en esta nueva exposición. De las obras entregadas durante la etapa Solidaridad (1971-1973), en apoyo al proyecto socialista liderado por Salvador Allende, se incorporará la emblemática pintura realizada por el artista especialmente para la inauguración del Museo en 1972.

Las otras que se suman son la obra del pintor abstracto geométrico argentino Manuel Espinosa, cuyo aporte en la renovación del lenguaje pictórico en Argentina está siendo relevado en investigaciones recientes; y la escultura estable de Alexander Calder enviada en aquellos años desde Francia.

De las donaciones entregadas durante la etapa Resistencia (1975-1990), en repudio a la dictadura en Chile, se exhibirán obras representativas del carácter diverso pero políticamente comprometido de este conjunto: una escultura del catalán Albert Coma Estadella, donada al Museo Internacional de la Resistencia Salvador Allende (MIRSA) en España; otra escultura del mexicano Sebastián, exhibida en 1977 en la muestra México Chile; y obras entregadas al MIRSA en Francia: segundas donaciones de Víctor Vasarely y del argentino Leopoldo Torres Agüero, una escultura de su coterránea María Simón, pinturas del español de nacionalidad argentina Alejandro Marcos, y del brasileño Gontran Guanaes Netto.

“La obra desaparecida de Sol LeWitt”
Como parte del microespacio de exposición Muro Colección, el Museo  abordará la historia y presentará los documentos de la desaparecida obra del artista norteamericano Sol LeWitt.

En octubre de 1972, llegó al Museo de la Solidaridad el primer conjunto de obras donadas por artistas estadounidenses, gestionadas por la crítico de arte e integrante del Comité Internacional de Solidaridad Artística con Chile (CISAC) Dore Ashton. El envío consideró obras que eran representativas de las corrientes abstractas y minimalistas del momento y contemplaban nombres de artistas consagrados como Frank Stella, Robert Motherwell y Carl Andre.

La obra de Sol LeWitt fue enviada en el mismo cajón que la pintura de gran formato de Harvey Quaytman. Sin embargo, en el cajón no estaba dada esta indicación y por tratarse de una obra minimalista de carácter conceptual y experimental, no fue comprendida y se pensó que se trataba de material de la obra de Quaytman. Por ello fue necesario que el artista enviara un dibujo que permitiese identificarla e instruyera en su montaje. La aclaración llegó en abril de 1973, de puño y letra de LeWitt. Mario Pedrosa, presidente del CISAC, respondió agradeciéndole pero no hay registros de que la obra haya sido incorporada en una de las dos exposiciones que el Museo realizó en abril de 1973, y su rastro se perdió por completo hasta hoy, tras el golpe de Estado.

“Poner el cuerpo, llamamientos de arte y política en los años ochenta en América Latina”. Aborda cruces entre el arte, activismo y luchas sociales.
La exposición Poner el cuerpo. Llamamientos de arte y política en los años ochenta en América Latina, curada por Paulina Varas y Javiera Manzi, retoma la pregunta por los cruces entre arte, activismos y luchas sociales en un período marcado por la violencia estatal y el auge de la doctrina neoliberal en los países de la región. En este escenario, la idea de poner el cuerpo supuso exponerse, e incluso sobre exponerse, frente a la censura, la pérdida, y la desaparición.

“Poner el cuerpo trae a la memoria las prácticas artísticas del período, desde aquel trazado de cruces, roces y redes subterráneas que las posibilitaron. Se enfatiza la presencia de grupos que asumieron la autoría como expresión colectiva, y la de coordinadoras que reunieron a artistas, productores culturales, trabajadores, estudiantes, sindicatos y agrupaciones de derechos humanos”, explican las curadoras.

Durante los años ochenta, “‘llamamiento’ fue el nombre que utilizaron las declaraciones públicas de agrupaciones y coordinadoras culturales para agitar y convocar a la acción colectiva en el marco de la lucha anti dictatorial”. Los llamamientos no fueron llamados discretos, muy por el contrario, su nombre indica el carácter de un llamado que no se agota, que no triunfa, pero que al mismo tiempo no establece cierre, ni dimisión. La potencia crítica de estos llamamientos radica en los cruces establecidos entre arte, activismo y luchas sociales en un contexto donde el terrorismo de Estado impregnaba los espacios públicos y privados de nuestra región.

Artistas y agrupaciones presentes en la muestra: 3Nós3, Elías Adasme, Agrupación de Plásticos Jóvenes, Patricia Alfaro, Ánjeles Negros, Marcela Briones, Paulo Brusky, Maris Bustamante, Gloria Camiruaga, Colectiva Piano de Ramón Carnicer, Coordinador Cultural, Coordinador de Gremios del Arte, Cucaño, Guillermo Deisler, Luz Donoso, Paz Errázuriz, Georg Fietz, Gambas al Ajillo, Gang, Daniel García, Carlos Gatica, Pedro Lemebel, Kena Lorenzini, Luger de Luxe, Mario Manusia, Mujeres por la Vida, Nelson Muñoz, Museo Bailable, Luis Navarro, Hernán Parada, Parakultural, Nestor Perlongher, Karto Romero, Solidarte, Janet Toro, Taller NN, Taller Sol, Marco Ugarte, Unión Nacional por la Cultura, Tim Yohannan, Yeguas del Apocalípsis, y Sergio Zeballos.


 

Cuándo:
Hasta el domingo 26 de junio
Dónde:
Museo de la Solidaridad Salvador Allende (República 475, Santiago)
Cuánto:
Entrada Liberada
Horario:
Entre las 10:00 y las 18:00 horas