Archivo de: Francisco Ortega

Periodista, editor y escritor de novelas y cómic. Está convencido de que, desde 1947, la tierra es gobernada por extraterrestres infiltrados del planeta Zeta Retículi. @efeortega

Todo tiene que ver con Star Wars

¿Recuerdan cuando la U bajó a Segunda? ¿Conocen a algún hincha de la U que haya renegado del equipo de sus amores? No soy de la U, pero tengo buena memoria y muchos amigos chunchos. ¿Y qué tiene que ver lo del descenso de la U con Star Wars?

Alergia a los spoilers

Advertencia: Lo que sigue está lleno de spoilers. Si continúa leyendo es parte de su propia responsabilidad. Si se enoja por algo, la culpa es suya; no mía ni menos de Molécula.

¿Por qué dejé de creer en Dios?

Me llama la atención que en Twitter y otras redes sociales todos sean tan ateos. De hecho, lo encuentro sospechoso. Porque una cosa es que te carguen los curas y pastores y estés por un Estado laico

Una vida en listas

De lo que sucede cuando te piden una columna y andas en bloqueo creativo y emocional. Un ejercicio egocéntrico, biográfico y también lleno de trivia y nostalgia.

Themo Lobos, el eternauta

En 2010 participé de un proyecto llamado “Historia de Chile en Cómic”, que fue publicado durante todo ese año, cada sábado, por el diario  Las Ultimas Noticias. Uno de los episodios, el referido al cruce

Melomanía ñoña: cantaron ciencia ficción un día

Ray Bradbury murió el mismo día en que “Ziggy Stardust”, de Bowie, cumplía 40 años. Ese día también se presentaron el nuevo disco de Rush y un adelanto de lo próximo de Muse

En defensa propia

– No hay mejor puñetazo que el que te pegas a ti mismo…
– ¿Por qué lo dices?
– Porque me miro al espejo cada mañana.
– ¿Y te pegas?
– Cada vez más fuerte.

Galán de DM

Pablo tiene 34 años, vive en Osorno y –como muchos varones chilenos de su edad y condición socioeconómica– pasa casi el 80% de su día en Twitter, donde existe con el nombre de @pabmard1976 y avatares diversos con la cara

Los noventa

Conversación de amigos, teorías gratuitas. Tres cervezas y uno se pone nostálgico, crítico o derechamente un pelotudo; de esos que buscan algo “inteligente” de qué hablar, como si fuera tan importante la inteligencia a la hora de conversar