03. El sonambulismo y Viña

Creo que una buena parte de Chile se debate entre el odio y el amor al Festival de Viña. Una ambivalencia bastante típica de nuestra sociedad, pero que también está relacionada con lo históricamente dispar que ha resultado el certamen. Me incluyo en ese sentir, por estar casi siempre contemplándolo con cierta objetividad (salvo en un par de versiones en las que me tocó trabajar), viendo las transmisiones por la tele, aunque a veces ni siquiera me doy el tiempo de ver el programa completo. Me aburre demasiado rápido.

Gaviotas, besos, antorchas, un público al que extrañamente se le atribuye una suerte de alma, a pesar de ser cada día distinto… Es bien bizarro y repetido. Aunque pareciera que todo eso es también parte del encanto del Festival. Algo cíclico, necesario para dar el verdadero cierre al año terminado. Es el fin de las vacaciones y el broche de oro, antes del inicio de toda la vorágine habitual.

Como sea, tiene un fuerte componente social. Es un evento nacional, tema infalible de sobremesa, colaciones y ratos libres.

Todos los medios se focalizan en Viña. La farándula se sodomiza. Las modelos se venden. Los periodistas no hablan de otra cosa. Virginia Reginato clama por más vitrina. La Ciudad Jardín colapsa. ¿Y el resto del país? Espera, sonámbulo, a que el show comience. O quizás podríamos decir: está todo preparado, todos los programas se visten de gala para recibir a los más grandes, la organización no ha dejado nada al azar, ¡Viña se llena de estrellas!

Lo más seguro es que, dependiendo del día y de cómo se desarrollan las cosas, nos pongamos en ambos casos porque, a pesar de todo, es nuestro escenario más importante. Es el encuentro musical que todo el país ­–y gran parte del continente– puede disfrutar por televisión. Es el lugar que ha exhibido al mundo latino a The Police y Europe en sus mejores momentos. También a Nazareth, Krokus, REO Speedwagon, Heart, Kansas y una innumerable lista de rockeros imcomprendidos por el público. Es el escenario que pisó un desquiciado Mike Patton de Faith No More, quien le dio un agarrón a Vodanovic.

El sitio donde un pobre Richard Page (cantante de Mr. Mister, 1988) pasó un lamentable episodio, al ser interrumpida la transmisión por haberse manifestado a favor de los actores reprimidos por la dictadura, debiendo luego pedir disculpas públicas obligado por el animador. El lugar donde Enrique Iglesias disparó como proyectil su gaviota al público, lesionando a una persona. Escenario de incidentes insólitos y shows memorables… pero, predominantemente, números repetidos, zonzos y olvidables.

Como sea, tiene un fuerte componente social. Es un evento nacional, tema infalible de sobremesa, colaciones y ratos libres. Es lo que se comenta para bien o para mal, y de lo que no podemos escapar. Es la semana del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. Súbase y afírmese, que aterrizaremos en una semana más, esperando lo mejor de Morrissey.

por Matilda Svensson
  • http://twitter.com/Jaimekem Jaime Osorio

    Mientras unos están sonámbulos, otros están luchando por un mejor y mas justo Aysén. Ahora veremos como la prensa se vuelca con temas faránduleros, pero lo peor de todo es que existe un público no menor que está dispuesto a consumirlo. Una lástima.

  • Rodrigo

    Muy de acuerdo con tus comentarios, finalmente viña es un mal necesario, que nos adormece, latea, nos hace trasnochar cuando queremos ver algo bueno y cuando nos conviene, nos enorgullece hacia el resto de america…
    Así somos…

  • Diego_olea

    Estoy totalmente de acuerdo contigo, espero mañana poder ver tus comentarios acerca de lo que sucede con el humor y la poca importancia que se le da a las competencias tanto naciona como internacional.

  • http://twitter.com/feeeik Feik / Oscar

    Es el morbo el que nos hace seguir cada detalle del Festival, a pesar de que sabemos que será igual de latero que cada año, a pesar de que ya conocemos a los artistas y sus shows. Es la incertidumbre de que en cualquier momento se termina todo con un terremoto.

  • http://twitter.com/Camilonate Camilo Oñate

    Corto y preciso, 100% de acuerdo

  • Lau906090

    Buen comentario pero recuerdo que siempre tenemos el control remoto en nuestras manos por siaca

  • Felipe Ramírez O.

    En general estoy de acuerdo pero por qué se tiene que hablar de dictadura? lo que hizo Richard Page fue algo que le entregaron y que no tenía idea en qué consistía. Además, no corresponde que haga ese tipo de comentarios en un escenario y menos a esa altura del régimen militar cuando prácticamente no había represión (necesaria alguna veces, como todo en la vida).
    Saludos

  • Rodrigo

    El festival es tan repetido, zonzo y “olvidable” como esta opinión.

  • http://twitter.com/jonysatie Jonathan Oberreuter

    http://www.youtube.com/watch?v=eToYqUgjUJc aquí habla del episodio Richard Page.