la-pinta

“¿Por qué te vas a trabajar con ellos, si eres heterosexual?”, me preguntó con soltura un conocido cuando le conté que me iba a Fundación Iguales. Desgloso en dos mi reacción a su duda:

1.  “Con ellos”

¿Ah? ¿No había una expresión más exclusiva para referirse a la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI)? ¿Con ellos allá en su gueto, habrá querido decir? Esta expresión me confirmó que la sociedad exclusiva que queremos vencer no es propia de una generación adulta mayor, sino que está en el ADN de cientos sin importar el sexo ni la edad. Esto es el resultado de nuestra historia como país. Y desde aquí que urge una transformación social profunda, y no la lucha aislada de muchas causas sin articulación.

Hoy, falta una transformación ciudadana que nos permita hacer justicia, incluir, vencer diferencias, equilibrar las oportunidades y repartir mejor el botín. Esa transformación debiese suceder a nivel consciente y también en el plano emocional. Como lo que sucedió tiempo atrás, cuando oímos por primera vez a Iván Fuentes. ¿Me explico?

Y aquí viene el gran desafío de los comunicadores y líderes sociales. ¿Cómo hacer que las personas se conecten, vibren, identifiquen y comprometan con esta transformación? ¿Cómo invitar a salir del metro cuadrado y de la satisfacción individual?

2. “Si eres heterosexual”

Me helé. No supe qué responder y me arrepentí cuadras después de no haber golpeado la mesa y preguntarle de vuelta: “¿entonces peleas sólo por tus problemas?”, “¿tus luchas son individuales?”, “¿quieres vivir en una sociedad que satisfaga e incluya sólo a ti y a los tuyos?”.

Porque supongo que en la Teletón no trabajan solamente personas con capacidades diferentes, en Green Peace no participan de manera exclusiva las comunidades afectadas por proyectos que dañan el medioambiente, y a las marchas por la educación no van sólo estudiantes. ¿No? Causas, fundaciones, lo que sea. Si nos importara únicamente lo nuestro, podríamos perfectamente vivir en un búnker esperando el Apocalipsis.

Y más allá de eso, urge preguntarnos qué lugar ocupan los Derechos Humanos en nuestra sociedad y cómo los entendemos actualmente sin caer en su politización. Y también, desde qué lugar nos mueve construir una sociedad más justa y un mejor lugar para vivir todos y todas, sin excepción.

Y aquí lo entrelazo con lo que tanto hemos hablado de lo que sucede en las redes sociales. Mucho “Me gusta” y “RT” no nos hace más comprometidos desde las entrañas con esta transformación social, que es tan necesaria. No nos hace empáticos con el dolor ajeno, ni nos conecta con las injusticias.

¿Cómo se hace, entonces? Si tuviera la respuesta, seguro que no estaría escribiendo esto. Pero el sueño es que no sea el juego de “La pinta”: si no te toca, no te movilizas.

por Florencia Zulueta
  • Marisa mariscal

    Pucha no se como se hace, yo también me quedo helada cuando amigos o conocidos, personas intelegentes salen con comentarios parecidos… Imagino que la respuesta es “de a poco”
    Cuando Iguales convoca a una marcha no van solo personas de la comundiad LGBT, asi que tenemos aprender a contestar las frases como las de tus o mis conocidos de la forma mas ambla posible diciendo que si te vas a trabajar a Fundación Iguales es porque crees que es posible vivir en una sociedad donde el valor de una persona y sus derechos no esté relacionado con el genero de la persona que ama.

  • Mundo_Nico

    Pensar que asociarse, trabajar, cooperar o incluso ser un mero simpatizante de la causa de la comunidad lesbiana, gays, bisexual, transexual e intersexual, es algo que sólo tienen derecho los “no-heterosexuales” es de una ignorancia abismante. Refleja un temor cultural, enclado por años de discriminación socio-religiosa.
    Me gustaría que fuésemos un país tolerante, abierto y sin temor de participar, ya sea por la causa LGBTI, como por la indígena o ambientalista, entre tantas más.
    Al final todos nos creemos tolerantes, sin reconocer nuestros propios prejuicios. Ese es la verdadera tarea de la educación y la sociedad, es la verdadera lucha, entender que somos hermanos, no jugadores de equipos distintos.

  • Ingrid

    Grande Flo! Me gusta mucho tu argumento y te felicito por tu decisión de trabajar en la Fundación. Estoy segura que lograrás motivar que muchas personas se den cuenta de la limitante que se ponen a si mismas al discriminar, y otras muchas se den cuenta de la limitante que le ponen a otras personas al discriminarlas… Sigue adelante como eres, una gran mujer y una gran persona. Orgullosa de ser una especie de tía…

  • LaBettyRizzo

    Para quedarse de una sola pieza cuando se escuchan comentarios así de personas que son cercanas a uno. Se supone que uno piensa (ilusa o equivocadamente) que tus amigos o frecuentes están en tu misma sintonía.

  • AndresM.

    Excelente Flor. Las cuestiones de DDHH nos interpelan y nos atraviesan a todxs, porque TODXS somos participes de la transformación. Siempre dije, mi sueño es que mis hijos dentro de algunos años me pregunten porque la gente se oponía al matrimonio igualitario, como alguna vez yo pregunté la razón de ser del apartheid. Te mando un fuerte abrazo desde Argentina.

  • Caro

    Esta tarea es tuya, mía, de todos… La única manera de avanzar es inculcarle a nuestros hijos que todos somos IGUALES, que nadie puede ar discriminado o excluido porque su opción es diferente a la nuestra… Cada quien tiene derecho a ser feliz con quien quiera… Grande Flo, muy buena columna!!!