metete-el-celular

“Les recordamos que, por favor, apaguen sus teléfonos celulares. Les pedimos que, por favor, chequeen que efectivamente apagaron sus teléfonos celulares. Muchas gracias. Que disfruten de la función”.

Eso le dicen a uno cuando va al teatro. Y, así y todo, siempre, siempre, SIEMPRE a alguien le suena o le vibra. ¿Cómo es posible? El otro día lo tuiteó, a modo de reclamo-súplica, el dramaturgo Marco Antonio de la Parra: “Alguna vez, en alguna función de teatro, NO ha sonado un celular???? Anoche en Talca el mismo tres veces. Ya es hábito. Y contestan, que es peor”.

Es un problema mayúsculo. Sí. Y es algo que va más allá del factor distractivo (tanto para los actores en escena como para el público asistente). No poder apagar el teléfono es algo que nos retrata de pies a cabeza, que deja en evidencia una patética adicción: la smartphonedependencia.

También sucede en el cine. ¡Vaya que sí! El día en que fui a ver “La grande bellezza” (la recomiendo cada vez que puedo), una mujer sentada justo en la fila de adelante se dedicó el 60% de la película a whatsappear. ¿Qué sentido tiene que haya entrado al cine? Le habría salido más barato chatear sentada en la cuneta. Pero no: ella prefiere pagar un ticket y sacar el celular en la oscuridad de una sala con butacas. Claro, en este caso no molesta a los actores, pero sí –y mucho– a quienes queremos seguir la historia. Amablemente le pedí que apagara su celular. “Pero si lo tengo en silencio”, me dijo. Le expliqué que lo molesto era la pantalla encendida. Me dijo que no sea mañoso… y siguió chateando de lo lindo.

¿No puedes apagar el celular porque estás esperando una llamada urgente? Entonces no vayas al cine.

¿Soy mañoso? ¿Soy yo el que debe tolerar la smartphonedependencia de los demás? Quizás, en una de esas, sí. Pero necesito que me lo diga alguien libre de esta moderna patología.

Me pasó también cuando fui a ver “Agosto” (otra película muy recomendable): en la primera fila se puso una chiquilla que, en cada canción del soundtrack, sacaba su iPhone y activaba Shazam. Daban ganar de pegarle un “tatequieto”.

Soy de los que cree que el cine y el teatro son un ritual. Como ir a misa o a una meditación budista. Hay códigos, silencios y posturas que deben ser respetados. Soy de los que cree que cabritas, sí; pero nachos con salsa de queso, no. Que se puede sorbetear la bebida, pero no los mocos. Que no tiene nada de malo aplaudir cuando termina la película… y que si la obra de teatro fue mala, puede uno guardarse las manos en los bolsillos.

Me gustaría conocer la opinión al respecto de actores y directores, de guionistas, de dueños de teatros. Nos consta, por ahora, que a Kevin Spacey sí le molesta. Yo sé que el público es un colectivo vivo, pero siento necesario pedirle un poco de respeto, de atención. ¿No puedes apagar el celular porque estás esperando una llamada urgente? Entonces no vayas al cine. Y si no puedes apagar el celular porque sientes que te falta el aire, te sudan las manos, te pones nervioso y te comienza una taquicardia… entonces anda al doctor y hazte ver.

La smartphonedependencia, afortunadamente, es una enfermedad crónica de fácil curación. Sólo hace falta un breve tratamiento de shock: ¡¡¡Métete el celular por la r…!!!.

por Miguel Ortiz
  • cosmic girl

    te encuentro toda la razón. Otro momento en que me dan ganas de agarrar el celular de la otra persona y tirarselos al agua, es cuando estamos sentados en la mesa, a sea comiendo o tomandose un trago. Hay que compartir ahí, con los que uno tiene al frente, o si no para que ir?

  • angeles

    he tenido varios momentos así, sobre todo en el teatro, donde pensaba que la gente era 10 veces mas respetuosa, y cuando se lo he comentado a alguien casi con tu misma frase de que “Daban ganar de pegarle un “tatequieto”” me han tildado de grave!
    Pero es una realidad, hay gente que simplemente no puede despegarse de sus aparatitos y comentar cada 5 minutos lo que hicieron o dejaron de hacer/ver/pensar/comer/etc.
    este post debería llamarse “manual para respetar y pedir ser respetado” 😉

  • Victoria Gallarrdo

    AL FIN ALGUIEN DICE ESTO. me saco el sombrero por esta columna.

  • marcelilloq

    años atras antes que comenzara la pelicula el cine ponia un video donde decia “POR FAVOR APAGUE O PONGA EN SILENCIO SUS CELULARES, ahora no se porque diablos no lo ponen, si alguien conoce a algun gerente de cine preguntele por favor!

  • Poli

    sabía que no era la única a la que le molestaba este tipo de cosas! buena columna!

  • Pamela Catalán

    ¡Buenísima la columna! Hay gente enferma con los celulares ¡Que paren!

  • rosario bascuñan

    buenaa columna nada mas desagradable que las pantallas de celulares encendidas cuando se está en el cine.No entiendo la desesperación de estar con el celular, cuando se esta viendo una pelicula.

  • http://www.snadales.com Sebastián Nadales

    muy buen artículo!!!!!!
    Más de una vez me ha pasado…..

  • Sandra diaz alarcón

    Si que es molesto, y en los conciertos es peor! yo opte por no tener celular y puedo disfrutar de mejor manera las cosas, es increíble como te consume!

  • Kathy Z’arate

    Creo que el problema no es el celular, sino mas bien las aplicaciones estupidas, twitter, facebook, whatup. La gente tiene la necesidad de aullentar el panico de sentirse solo sacando el celular donde sea que esten. La verdad que a mi tb me molesta mucho, y lo he dejado de ser, saque todas las mierdas de aplicaciones y el 4G. El celular solo lo utilizo para lo que fue inventado, llamar!