02. Morir con los ojos abiertos

“Quiero morir con los ojos abiertos, morir sabiendo que muero”.
Octavio Paz

 

Varios fueron los músicos que nos dejaron este año, la mayoría muertes que de cierta forma se esperaban. Sin embargo, la que menos queríamos que partiera, decidió hacerlo: la tremenda Amy Winehouse.

Seguramente, nunca nadie olvidará en qué estaba cuando se enteró de su muerte. También, de paso, nos hizo a todos recordar a figuras como Jimi Hendrix, Janis Joplin, Kurt Cobain, Jim Morrison y tantos otros. Todos tremendos músicos. Recordé, entonces, el terrorífico  “club de los 27”, esa maldita coincidencia de que todos partieran a la misma edad.

Y es que nadie espera la muerte. Menos de alguien tan joven y que ha revolucionado el mundo de la música.

Las más impactantes: Hendrix, el mejor guitarrista de la historia del rock, murió en Londres en septiembre de 1970 por una mezcla de somníferos y alcohol. O Joplin, que apareció sin vida en octubre de ese mismo año en un hotel de Los Ángeles, tras sufrir una sobredosis de heroína y morfina. Y me acuerdo haber sufrido esa misma pena cuando me enteré de la muerte de Cobain, fallecido en abril de 1994 tras dispararse con una escopeta. Dejó una nota, donde escribió una frase de una canción de Neil Young: “Es mejor quemarse que apagarse lentamente”.

Y es que nadie espera la muerte. Menos de alguien tan joven y que ha revolucionado el mundo de la música. Amy Winehouse estaba a punto de editar dos trabajos: la segunda entrega de su disco “Duets”, el más intenso de sus proyectos, y que además incluía un dueto con Tony Bennett; y el esperado “I told you I was a problem”, el tercero en su corta, pero intensa carrera artística.

Amy vivía mil veces más de lo que podía vivir. Con su espectacular moño y sus numerosos tatuajes, nunca pudo evitar ser víctima. Tal vez por eso se fijó en Billie Holiday como referente de vida.

Existencia frenética y excesiva –impulsada quizás por el consumo de drogas–, estrella atormentada, tremendamente exitosa, tremendamente talentosa y con tanto camino por recorrer… Trágicamente, se vino todo al suelo esa fatídica tarde londinense del 23 de julio de este año, donde terminó su vida y comenzó su mito.

por Verónica Calabi
  • Claudio Quintanilla

    Pienso que muchas buenas personas nos enseñan lo que hay que hacer en la vida para tener una existencia feliz. También hay quienes con su forma de vivir nos enseñan lo que no hay que hacer en la vida para alcanzar una existencia plena. Los artistas mencionados, grandes músicos, ¡quién lo podría negar! con sus excesos y filosofía de vida lamentablemente son de aquellas personas que nos muestran lo que no hay que hacer para vivir en paz con los demás, consigo mismo, con la creación y con el Creador.

  • Boris Tomislav Hiche

    Conoces a Ry Cooder?