06. La eterna fuga de los músicos chilenos

La eterna fuga de los músicos chilenos

Publicado el
30 de mayo 2012

No es historia nueva, pero se repite una y otra vez. Las bandas y músicos chilenos se van del país a cierto tiempo de andar. Deciden tomar camas y petacas y se instalan, buscando una mejor suerte, en países estratégicamente mejor ubicados o donde las papas queman. Muchas veces hacen tocatas de despedida; otras, confían en la cercanía de la conexión y nos abandonan mucho más relajados.

Como sea, es un hecho que nos enfrenta al dilema de si es bueno que esto ocurra o derechamente nefasto. Digamos que la migración de músicos en dictadura queda para otro análisis, dados los motivos tan ajenos a los de la escena actual. Pero si retrocedemos a los años ‘90, inmediatamente nos encontramos con esos fenómenos que lograron trascender a través de MTV, con alta rotación de videos y tours por todo el continente. La Ley decidió arrancarse en 1995 a México, generando bastante polémica en medios y entre fans, pues mientras unos aplaudían el desafío, otros los tildaban de poco nacionalistas y hasta traidores. Sin duda que les sirvió como trampolín, para convertirse en un ícono pop y lo más reconocible de Chile.

Los Tres fueron los primeros en grabar un Unplugged en Miami, aunque a pesar de giras y grabaciones en Estados Unidos, fue menor el tiempo que se quedaron fuera. Pero ya entrado el nuevo milenio, todo comenzó a cambiar. Lucybell estaba en su mejor momento en 2006 cuando quiso instalarse en México, y Los Prisioneros lo hicieron en 2005 junto a su agónica formación final. Pero a partir de ahí dejó de ser necesario ser de lo más famosos para buscar suerte en el extranjero. Ya no era imperioso enmarcarse en códigos pop para poder mostrarse al mundo.

No hay ejercicio más sano para nuestra música que hacer que se mueva. Los que quieren irse de forma más permanente, ¡buena suerte! Y paremos de llorar.

Una prometedora cantante que había compartido las bondades de My Space, Mariel, comunicó su partida al país azteca en 2008. Ese mismo año, Los Bunkers hicieron su propio anuncio. Arrasaban entre los fans en nuestro país, pero las ganas de emprender un vuelo más alto les subió a ese avión. Se fueron y han gozado de los más grandes elogios en el DF. También se fue C-Funk a San Francisco tiempo atrás, aunque ya está de vuelta. A ellos sumemos una larga lista de otros artistas –unos más silenciosos que otros– que han tomado el mismo rumbo.

Y ése es el punto: tantos que se han ido, pero que siempre regresan. Planteo entonces, ¿es dañino para la escena chilena que los artistas abandonen esta tierra, cuando más éxito están teniendo? Pienso que no por dos razones.

Lo primero tiene que ver con el reforzamiento que obtiene la imagen de nuestra música al exhibirse en otros países. Claramente hay un mayor esfuerzo por parte de los protagonistas cuando están lejos, por buscar ser entrevistados, participar de eventos importantes y sonar en radios, por lo que es un tiempo –productivamente hablando– más eficiente. Y en segundo lugar, porque queda un nuevo espacio para otras bandas, tanto en la escena misma como en nuestro consciente colectivo, y se genera así una mayor rotación.

Pese a todo, hay una forma definitivamente más sencilla de foguearse fuera de Chile, y bien lo saben Javiera Mena, Francisca Valenzuela, Pedro Piedra, Juana Fe, Chico Trujillo, Gondwana, Anita Tijoux, La Mano Ajena, Zaturno, los Pata ‘e Cumbia y un largo etcétera. Es salir de giras una y otra vez a Norteamérica y al Viejo Continente. Hacer buenos contactos, editar sus discos por sellos foráneos y, en lo posible, mantener relación con algún tour manager que les haga el nexo desde el lugar de los hechos. Ésa es la más cómoda y menos radical postura, que permite atacar los dos frentes, el local y el otro.

Como sea, no hay ejercicio más sano para nuestra música que hacer que se mueva. Los que quieren irse de forma más permanente, ¡buena suerte! Y paremos de llorar. No es que llegarán otros. Ya están.

  • Aliciar Rosselot S.

    Está claro que aquí tienen menos oportunidades , por algo tantos artistas , solistas y grupos , han emigrado a Mexico , Miami y otros paises , incluso España . Culpa también es de nosotros mismos , aunque me excluyo , que privilegian a los artistas extranjeros , van a sus recitales y compran sus discos . Con eso no quiero decir que los excluyan , pero si que los privilegian .

    Lo digo con conocimiento de causa , tengo tres músicos muy talentosos en mi familia y veo lo que les cuesta darse a conocer , a pesar de estar respaldados por un apellido muy conocido de la música chilena .